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Receta de rosquitas caseras: un clásico azucarado y esponjoso

Se pueden combinar con cualquier infusión pero con el mate se complementan. Se consiguen en panaderías y muchas marcas las empaquetan para las góndolas, aunque ninguna de esas opciones le gana a las caseras.

Hay panaderías que las preparan casi todos los días porque se trata de una receta casera muy sencilla que además, resulta muy económica. Es que la rosquita azucarada es un clásico que no pasa de moda porque acompañan cualquier infusión durante el desayuno o la merienda, pero también sirve para reemplazar el paquete tentador de galletitas ya que son una opción más tierna y esponjosa. Con el mate, son una opción ideal.

Se trata de un dulce frito u horneado hecho con distintos tipos de masa con forma toroidal, es decir, una circunferencia que cerca de la cocina siempre se la identificó como rosquilla, rosquita o dona.

Se pueden combinar con cualquier infusión pero el mate es su mejor complemento. Las rosquitas azucaradas se consiguen en panaderías y muchas marcas las empaquetan para las góndolas, aunque ninguna de esas opciones le gana a la receta casera.

Los orígenes de las rosquitas azucaradas se remontan al imperio romano aunque como costumbre se constituyeron en España, desde donde se expandieron al continente americano. En la península ibérica siempre fueron una típica comida cuyo consumo crece durante Semana Santa, una tradición que se trasladó también a la Argentina, en especial, por esas fechas, aunque allá se las conoce como rosquillas y acá, como rosquitas.

De hecho en los días de la fiesta cristiana que recuerda los últimos momentos de Cristo en la Tierra, la preparación en el país alcanza su máximo esplendor al convertirse en la rosca de Pascua.

Para la comercialización minorista, en la Argentina se suele respetar la receta original. Si se busca en el diccionario, la rosquita se define como un dulce en forma de rosca pequeña, hecho de masa de harina con huevos, azúcar y algún otro ingrediente. La descripción deja un último componente al azar ya que cada región tiene su propia receta con algún elemento diferencial. Por ejemplo, hasta la harina puede reemplazarse por estos tiempos ya que hay recetas sin gluten, aptas para personas celíacas.

A las rosquitas se las suele comparar con las donas, una especie de factura muy consumida en las últimas décadas en los Estados Unidos y ahora en todo el mundo, aunque la versión anglosajona tiene una masa fermentada de brioche frita más blanda que la convierte en un producto diferente.

Receta de rosquitas caseras

Ingredientes

  • 1 kg. de harina
  • 2 cucharadas de grasa (puede reemplazarse con 5 cdas. de aceite)
  • 2 huevo
  • 1 taza agua tibia con sal gruesa
  • un chorrito de esencia de vainilla (puede reemplazarse con ralladura de un limón o naranja)
  • Azúcar
  • 15 grs. de levadura

Preparación

  1. En un bol o en la mesada colocar la harina y reservar una pequeña porción. Hacer una corona en la harina, incorporar la levadura, la grasa, el azúcar, el huevo y la ensencia de vainilla.
  2. Unir los ingredientes con la mano y agregar agua de a poquito hasta formar una masa lisa y suave.
  3. Dejar reposar tapada con papel film unos 10 minutos hasta que gane volumen.
  4. Cortar la masa y hacer bolitas. Dejar descansar 5 minutos y formar un círculo. Dejar tapados con un repasador.
  5. Cocinarla con la grasa o aceite.