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El riesgo país cayó 12,5% tras el balotaje: ¿Qué prevé el mercado?

Entre los factores que explican esta dinámica favorable, analistas privados señalan como el principal motivo la expectativa que generó en el mercado la victoria de una fuerza “promercado”.

El riesgo-país cerró ayer en 2.112 puntos, mínimo nivel desde comienzos de septiembre, tras la fuerte recuperación de los bonos en dólares luego del balotaje. Entre los factores que explican esta dinámica, analistas consultados por Ámbito señalan como el principal la expectativa que generó en el mercado la victoria de una fuerza “promercado” con intenciones de avanzar en un ajuste de shock. Sin embargo, para que la tendencia se profundice, será clave conocer medidas concretas para el frente fiscal y una solución para las reservas. No se prevé una vuelta inmediata al financiamiento en los mercados internacionales.

En las últimas tres jornadas, los bonos en dólares, impulsados por los Globales, acumularon una suba promedio del 15%. Así, el riesgo país acumula una baja del 12,5% desde el balotaje. Desde los máximos en el año, de 2.719 puntos, a principios de octubre, el indicador acumula una baja del 22%.

Nicolás Cappella, Sales Trader Grupo IEB, destacó que “la fuerte baja del riesgo-país se debe al discurso efusivo que dio el presidente electo respecto a su intención de pagar las deudas y de ir al equilibrio fiscal en 2024”. Y agregó: “No hablo de equilibrio primario, sino de un equilibrio fiscal. Lo cual aduce a un ajuste mucho más fuerte (en torno a 5% del PBI)”.

Asimismo, Julio Roque Calcagnino, Research en TSA Bursátil, señaló: “La consagración de una fuerza política que se percibe como más amigable para con los mercados y con intenciones de atacar los problemas estructurales de la macro argentina gatilló la demanda sobre la renta fija en dólares, lo que explicó la compresión del riesgo-país. Sin embargo, vale la pena destacar que un nivel de riesgo país superior a los 1.000 puntos básicos, según bibliografía especializada, generalmente implica una sustancial expectativa de default o reestructuración en el corto o mediano plazo. Insertar nuevamente al país en los mercados de capitales internacionales solicita naturalmente, que se profundice esta tendencia descendente del EMBI. Esto requerirá, no solo señales en el frente fiscal, sino también en el frente externo. Mientras que el presidente electo se focalizó inicialmente en el ‘problema de las Leliq’ y la reforma del Estado, no se ha pronunciado acerca de la situación de las reservas internacionales netas negativas o de los u$s25.000 millones de deuda de importadores que deberá normalizarse”.

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En esta línea, Cappella consideró que por lo pronto el rally se da únicamente por expectativas, aunque puede continuar en el corto plazo. “Sin embargo, el mercado le exigirá más señales de mediano plazo para perpetuar está suba: saber el nombre de ministro de economía, un plan detallado para llegar a ese equilibrio fiscal, la aprobación del presupuesto 2024, el nuevo acuerdo con el FMI, entre otros. En la medida en que esas señales vayan apareciendo creo que podremos ver la continuación del rally”.

Sobre el retorno a los mercados internacionales, el panorama se complejiza dado que el indicador aún está lejos de perforar los 1.000 puntos básicos. Para Calcagnino, antes de pensar en financiamiento a tasas razonables, deben disiparse los riesgos de un eventual default.

“En este sentido, un primer desafío del Gobierno serán los casi u$s1.550 millones de intereses de los Bonares y Globales que deberán ser abonados en enero de 2024, más los u$s465 millones adeudados a organismos internacionales. Con el acuerdo con el FMI virtualmente ‘caído’ y sin información acerca del estado del Swap con China, a lo que se suman las reservas netas negativas y la deuda de los importadores, la prioridad es mantenerse performing. Se puede especular con financiamiento de organismos internacionales o préstamos bilaterales para lograr este cometido, pero, por el momento, son solo teorías con escaso fundamento”, señaló Calcagnino.

Fuente: Ámbito